28.12.16

Expert Opinion

Blockchain o “Cadena de Bloques”, motor de la economía colaborativa

    De la persistencia de la información a la confianza digital

    Habiendo surgido en 2008 con Bitcoin, la tecnología Blockchain promete revolucionar las prácticas digitales creando una relación de confianza en la que todas las transacciones electrónicas deben basarse a partir de ahora. Se puede estar seguro de que el establecimiento de esta confianza mejora la experiencia del usuario y crea valor dentro de las infraestructuras algorítmicas. Cuanto más complejo sea el sistema, mayor  será la confianza por parte del usuario de ser vista como un requisito previo para cualquier adopción de innovación. La Cadena de Bloques debería permitir un nivel de confianza allí donde haga falta, y hacerlo de una manera muy natural.

    Con esta tecnología innovadora, se están revisando las nociones de resiliencia, fiabilidad y seguridad, basadas en una extrema abundancia de información, su distribución y continuidad de servicio. Ninguna otra arquitectura ofrece tanta resistencia a los ataques como la de la cadena de bloques. De hecho, estamos presenciando una "revolución" en la forma en que se transmiten y actualizan los datos digitales, al tiempo que se certifican.

     

     

    Como una base de datos distribuida, el Blockchain permanece accesible a todos sin ningún control central. Su método de funcionamiento es el de un gran libro de cuentas descentralizado en el que se registran todos los movimientos contables de los usuarios y que es actualizado por la propia red sin intervención de un organismo central. La fuerza de este sistema reside en su modo de gobierno altamente disperso, con la verificación colectiva del libro de contabilidad pública emprendida por todos aquellos que son capaces de aportar poder computacional a la red de bitcoin. Todas las transacciones realizadas entre los usuarios de Blockchain desde su creación pueden ser consultadas, pero son inviolables. La ausencia de un intermediario significa que se eliminan los costes de infraestructura. La seguridad de la configuración radica en el gran número de nodos que componen la cadena y aseguran un alto nivel de exceso de información almacenada. Para hackear una cadena de bloques, en teoría, se tendría que tomar el control de al menos la mitad de los nodos y mineros del sistema y estar dotado de un gran poder computacional para producir el ataque informático. Una operación de este tipo permanece fuera del alcance por las capacidades digitales actuales.

     

    Hacia la desintermediación y la holacracia digital

    Al proporcionar seguridad y desintermediación, Blockchain abre nuevas oportunidades en cuanto a arquitecturas descentralizadas. Es impresionante ver el alcance de su gama de aplicaciones en el sector bancario, financiero, de seguros, inmobiliario, educación, salud, las profesiones legales, y la administración en un sentido más amplio. Desde la regulación y distribución de obras artísticas hasta la lucha contra la descarga ilegal o falsificación; desde el intercambio de un documento médico hasta su almacenamiento, las posibilidades ofrecidas por Blockchain son muy variadas, ya sean por la expectativa de un usuario, o una brecha estructural. Un ejemplo a menudo citado del uso de Blockchain, es el desarrollo de un registro de propiedad (catastro) digital en ciertos países africanos que aún no lo tienen. Ese ejemplo puede ser visto como una de las mejores aplicaciones de esta tecnología, sirviendo a la modernización de un Estado.

    La arquitectura Blockchain sigue siendo adaptable a cualquier contexto que requiera intercambios de datos que sean seguros, pero carecen de un componente de supervisión centralizado. Todo lo que necesita hacer es adaptar el subprograma que implementa el protocolo para validar las entradas dentro del sistema de gestión Blockchain. El poder del concepto Blockchain va mucho más allá de la esfera meramente técnica: ofrece una alternativa fiable y sin precedentes a todos los protocolos de organización y transmisión de información que hasta ahora se han basado en formas piramidales de lógica. La cadena de bloques pone en práctica el principio de inteligencia colectiva mediante la diseminación de los mecanismos de toma de decisiones a través de una red de jugadores. Como tal, su sistema de organización de la gobernanza es el de una "holacracia", que favorece las colaboraciones descentralizadas. Dicho esto, la posibilidad de que un sistema basado en Blockchain traiga cambios a la sociedad continúa dependiendo en gran medida de si está instalado en una red abierta de “peer-to-peer” (red entre iguales). Los procedimientos para el gobierno de esta red y la forma en que está instalado (red abierta o cerrada, número de nodos, identidad de sus operadores) son fundamentales para sus capacidades futuras. En una red peer-to-peer abierta, cuanto mayor sea el número de operadores independientes distribuidos en todos los continentes, más se respetarán las reglas sobre las que los usuarios basarán su confianza. La confianza nace del sistema por el número de nodos que tiene y su independencia, la motivación de sus usuarios y la naturaleza abierta de la red. Este "mecanismo" de confianza difiere completamente de aquel que funciona en un sistema tradicional, gestionado por una sola empresa o un consorcio dedicado.

     

    Blockchain, futuro motor de la economía colaborativa

    Lógicamente, el despliegue generalizado de las arquitecturas Blockchain debería provocar la extinción de todas las plataformas centralizadas nacidas de la desintermediación / reintermediación (de las que Uber y Airbnb siguen siendo los prototipos). Blockchain contribuiría así a eliminar al último intermediario - el supervisor de las transacciones que separan a los usuarios. También es posible que este escenario asintótico nunca se materialice, si los dos sistemas logran razonablemente alcanzar un equilibrio entre sí o coexistir entre sí. La plataforma colaborativa israelí para el transporte, La'Zooz (viajar en hebreo - lazooz.org) utiliza tecnología "minera" basada en la ubicación y el viaje para generar cupones Zooz y distribuirlos a los miembros de la comunidad. Esta aplicación de transporte urbano de Blockchain pretende resolver el uso compartido en tiempo real, maximizando la tasa de ocupación de los automóviles presentes en las carreteras. Permite a los conductores fijar sus tarifas y los hace accionistas en la plataforma descentralizada. Arcade City es un proyecto similar lanzado en 2015 que busca liberar a los conductores de la fijación unilateral de los precios. Construido sobre la base de una arquitectura Blockchain, Arcade City va en contra del modelo Uber. Es sin duda el sector bancario el que sufrirá la mayor perturbación en los próximos años. Los principales actores bancarios son plenamente conscientes de esta situación y están trabajando para integrar positivamente el Blockchain en sus mejores prácticas. Dicho esto, otros sectores pueden mostrarse más dispuestos a adoptar la cultura Blockchain. Las empresas que se niegan a considerar este nuevo potencial corren un riesgo real de ver cómo una estructura en alza y competitiva totalmente horizontal y distribuida absorberá todo el mercado...

    La guerra de plataformas colaborativas ha comenzado. Existe el riesgo de ser despiadado con aquellos que “se duermen en los laureles” y subestiman el poder de este movimiento. Las posibilidades que ofrece Blockchain parecen ilimitadas. ¡Utilicemos su arquitectura para construir los cimientos de una economía colaborativa exponencial!

     

    Eric Cohen

    Fundador, Presidente & CEO de Keyrus

     

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